Las lectinas y la pérdida de peso

¡Imagínense lo bello que fue para mi el poder platicar ante un número considerable de medicos este pasado mes de Junio, en París, acerca de las bondades que aporta esta ciencia nutrigenómica. Transmitirles la iniciativa de que por medio de pequeños cambios en la alimentación poder lograr enormes resultados a nivel de prevención y bienestar (wellness) global para todos y no se diga a nivel pre y posoperatorio, esto ante el colegio internacional de medicina estética!!!!

Cambios tan pequeños como el aprender a sustituir ciertos alimentos (procesados e industrializados) por otros naturales y benéficos para cada fisiología, sin aditivos nocivos y todo aquello que viene generando patología crónica dentro de la sociedad! Aprender a descifrar las listas de ingredientes que contienen los productos industrializados que invaden las tiendas, cuyos nombres difícilmente se pueden pronunciar y mucho menos ingerir.

El soñar no hace daño. ¿No creen?

Las lectinas y la pérdida de peso

¿De qué manera se relacionan estos dos conceptos?

Ya sabemos que tanto el contenido calórico, como el exceso de grasa en la dieta, así como la falta de ejercicio, o bien la combinación de los tres, son causa suficiente de que exista un enorme porcentaje de obesidad entre la población.

¡Si! Pero la cosa no es tan simple: La respuesta de insulina hacia la comida que ingerimos, viene siendo un aspecto clave en determinar de qué manera el cuerpo metaboliza las calorías consumidas.

¿Que es la insulina, y cómo es que esta hormona nos hace engordar?

Para simplificar, se le puede considerar a la insulina como la hormona que protege y regula nuestros niveles de azúcar evitando que estos se disparen. Después de haber ingerido un platillo alto en carbohidratos (como pasta o cereal o dulce etc.) convertimos más azúcar en nuestra sangre de la que requerimos. Es así que producimos insulina para facilitar el almacenamiento de este exceso de azúcar. Siendo este almacenamiento limitado (tanto en hígado como en tejido muscular); dicho exceso de azúcar en la gran mayoría de los casos es enviado a las células grasas para su almacenamiento.

Este proceso de almacenamiento calórico del azúcar está regulado por la insulina que se une a receptores específicos en la parte externa de las células grasas. Una vez que la insulina se agrega a las células grasas envía la señal de detener el proceso que metaboliza la grasa para uso de energía, favoreciendo la conversión de dicha azúcar en grasa al interior de la célula

¿En qué momento entran en juego las lectinas no compatibles dentro de este proceso?

Aparentemente algunas lectinas contienen efectos que se asemejan a los efectos de la insulina sobre los receptores de células grasas. Sin embargo a diferencia de la insulina que tiene un efecto temporal sobre dichos receptores, las lectinas una vez que se pegan a los receptores, suelen permanecer allí por tiempo prolongado.

Una cierta lectina en el germen de trigo por ejemplo, es capaz de adherirse a receptores de insulina y enviar la señal a las células grasas de parar el proceso de quema de grasa y de almacenar las calorías extras en forma de grasa. Gran parte de los alimentos cotidianos fabricados por la industria alimenticia contienen lectinas capaces de enviar mensajes similares a las células grasas.

Para obtener su peso deseado debe eliminar aquellos alimentos que contienen lectinas adversas a su tipo sanguíneo. Se recomienda también desintoxicar en la medida de lo posible al organismo de todas aquellas lectinas ‘tóxicas’, que formaban parte de su dieta cotidiana anteriormente.

La suplementación con el amino ácido, N Acetyl Glucosamina ayuda a desintoxicar al cuerpo y deshacerse de las lectinas no compatibles que aún se encuentran dentro de sus células actuando como inhibidores de insulina, impidiendo así el proceso metabólico eficaz de pérdida de peso. D’Adamo ha diseñado un suplemento llamado ‘Deflect’ para asistir en dicha tarea. Actúa como ‘exterminador’ de lectinas no compatibles y difíciles de desechar. Evitando así que se adhieran a nuestros receptores de insulina que bloquean nuestro metabolismo de grasas.

El reporte SWAMI personalizado logra determinar cuál alimento causa dicho proceso ‘tóxico’ de acuerdo a las múltiples variables ingresadas a la interfase de cada paciente, logrando obtener un resultado antiinflamatorio por excelencia para toda la vida y no se diga la regeneración cutánea óptima en un proceso posquirúrgico.

Agradezco sus comentarios a mi correo, y espero pronto tenerles más y mejores nuevas pasando el mes de Noviembre cuando termine esta próxima reunión de cirujanos Franceses que vendrán a sus prácticas de forma recíproca visitando nuestro bello país! Enhorabuena!

abonutrix@gmail.com

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