Resumen del primer libro ERFYT

Quisiera presentarles un resumen del primer libro escrito por el Dr. D’Adamo, Eat Right 4 Your Type (‘Solución a una dieta individualizada’), publicado por la prestigiada revista medica The Townsend Letter For Doctors

La teoría del Dr. D’Adamo es sin duda la opción de dieta o estilo de vida, individualizada y preventiva, que permite mantenernos saludables, asi como longevos obteniendo un peso estable, apropiado a nuestra genética. Mientras que la gran mayoría de los nutriólogos abogan por la importancia de seguir una dieta adecuada, no todos concuerdan sobre cual de los planes dietéticos existentes sea el mas saludable. Dietas como la vegetariana, la macrobiótica, la alta en proteína y baja en carbohidratos, la alta en carbohidratos y baja en grasa……la lista de dietas prescritas crece, ya que no existe un solo plan dietético que beneficie a todos a la vez.

Dos médicos naturopatas, padre e hijo, han ido más allá de la llamada ‘dieta única para todos’, creando un sistema sencillo que determine los alimentos benéficos para cada quien. Esta historia comenzó cuando el Dr. James D’Adamo (naturopata padre de Peter), responsable de varios SPAs en Europa, se percata de que la dieta estrictamente vegetariana y baja en grasa no tiene el mismo efecto en todos los pacientes. Fue entonces que encontró un sistema que determina las necesidades dietéticas de cada individuo. El Dr. James vio la correlación existente entre la dieta y el tipo sanguíneo, según el, la sangre es la encargada de llevar nutriente a las células y órganos del cuerpo. Al cabo de 4 años, reconoció que cada uno de los cuatro tipos sanguíneos reaccionaba en forma distinta no solo a tipo de alimentos sino también a tipo de actividad física.

En 1980, James publico sus observaciones sobre patrones de dieta y ejercicio para cada tipo sanguíneo en su libro titulado: ‘One Man’s Food’  (El alimento de uno es veneno del otro).

Dos años después, su hijo Peter cursando el ultimo año en su carrera de Naturopatia comprobó la teoría de su padre por medio de investigación objetiva. Recolectando más de 1000 artículos científicos sobre tipo sanguíneo y su relación con enfermedad, bioquímica, nutrición y antropología. En el laboratorio, probo cada reacción a los alimentos comunes en cada tipo sanguíneo, recomendando y aplicando la dieta a más de 4000 pacientes. Esto dio la pauta en determinar no solo el tipo de dieta para cada individuo, y su régimen de ejercicio sino también tomar en cuenta su tipo sanguíneo para determinar su eficiencia metabólica, niveles de energía, respuesta emocional a grados de estrés así como susceptibilidad a varias enfermedades. Siguiendo este plan por tipo sanguíneo, los pacientes logran: combatir serios problemas de salud, evitar virus comunes e infecciones, disminuir el deterioro celular que acompaña al envejecimiento y perder peso, mientras el cuerpo va eliminando toxinas y grasa de manera natural. Sus resultados generaron un gran interés durante la Convención Anual de la Asociación de Naturopatia en 1989.

El Dr. Peter, con la ayuda de la escritora Catherine Whitney, publica este sencillo pero a su vez efectivo plan que determina una dieta apropiada y ejercicio individualizado en su libro ERFYT. Cada uno de los 4 tipos sanguíneos quienes se desarrollan durante tiempos separados dentro de la evolución humana, exhiben diferencias bioquímicas. El tipo O, el mas antiguo y mas común, no tiene verdaderos antígenos (marcadores químicos que incitan la producción de anticuerpos.) por ello es también llamado ‘donador universal’ ya que no causa producción de anticuerpos al ser transfundida a otros tipos sanguíneos. El tipo que sigue en orden de apariencia durante la historia es el tipo A, surgió por vez primera en Asia y el medio oriente entre 25000 y 15000 antes de Cristo, como una respuesta evolutiva al surgimiento de comunidades agrarias de densa población. El antígeno del tipo A causa reacción de anticuerpos en el tipo O y B (el tercer tipo en surgir). El antígeno del tipo B aparece 10000 a 15000 años antes de Cristo entre nómadas del Himalaya. El tipo mas reciente y a su vez poco común es el tipo AB, quien tiene los antígenos de A y los de B, combinando gran parte de las características de ambos. La gente con sangre AB puede recibir sangre de donadores A, B así como O y los de su propia sangre AB sin tener una respuesta de anticuerpos (por ello se les conoce como ‘receptores universales’).

¿Que tienen que ver estos tipos de sangre y sus respectivos antígenos con la dieta o la alimentación’?

La comida contiene lectinas, o componentes que interactúan con antígenos presentes en la superficie de la célula. Muchas lectinas en los alimentos tienen características similares a las de los antígenos del tipo sanguíneo. Si una persona de sangre tipo B ingiere un alimento con lectinas tipo B, como por ejemplo la leche, (cuya azúcar es igual al azúcar del antígeno de tipo B, la D- Galactosamina) el cuerpo acepta esas lectinas como compatibles y familiares a sus propios antígenos B. Si por lo contrario, una persona con sangre A ingiere leche, la lectina tipo B de la leche provoca una aglutinación que se llega a adherir a los órganos y a su sistema, lectinas incompatibles interfieren con la digestión, el metabolismo de alimentos, producción de insulina y balance hormonal. Alimentos compatibles así como sus lectinas tienden a correlacionarse con los estilos de vida tanto evolutivos como medioambientales de la humanidad cuando esta y el tipo de sangre O primero aparecen. Aquellos fueron tiempos de sobre vivencia a través de la caza. La proteína en general (salvo la del cerdo) así como pollo , pescado aunado a vegetales y frutas representan una dieta saludable para todo O. Los granos (el trigo en especial, al igual que el maíz), leguminosas y productos lácteos, muy poco común a estos antepasados cazadores son incompatibles con la bioquímica del tipo O. Mientras que la proteína animal energetiza al tipo O, le causa el efecto opuesto al tipo A, caracterizado como el ‘agricultor’. El tipo A responde de manera favorable a una dieta tipo vegetariana: leguminosas, frijol, verdura, cereales, y frutas. El nómada, tipo B, tiene la más amplia gama de alimentos para escoger: Pescado y carnes como el borrego, conejo y venado, le son altamente benéficos. El pollo sin embargo, no lo es; ya que contiene una lectina que aglutina al antígeno tipo B. A diferencia de los otros tipos sanguíneos, el tipo B se beneficia comiendo productos lácteos, al igual que el tipo AB. Dado que el tipo AB es una fusión de A y de B. Al igual que un B, el AB requiere de carne, pero dado su sensible tracto digestivo y su por naturaleza baja acidez estomacal, que tienen en común con su otra parte A, los AB requieren de porciones pequeñas de proteína. El plan de dieta aunado al ejercicio individualizado del Dr. D’Adamo, le da a muchos médicos dedicados a la salud, un instrumento clave para promover curación en sus pacientes. Este plan beneficia a la digestión, al metabolismo, al funcionamiento inmune, y previene la deterioro celular. en su libro ERFYT, el Dr. D’Adamo nos presenta este complejo estudio de manera sencilla, clara y accesible. Su libro es un tributo invaluable al sistema de salud en general.

Comments are closed.